Esto ya no es un festival: es un movimiento.
Estos días, tras bajar el telón de esta edición del Camarzius Fest, culminamos un viaje que comenzó hace más de un año con un “sujétame el cubata”. En 2024 vivimos la emoción de un primer piloto atrevido, aunque todavía sin saber del todo a dónde nos llevaría.
Este 2025 hemos superado todas nuestras expectativas. No ha sido un camino fácil: madrugones, reuniones, ideas locas… Pero ha sido un viaje compartido con personas que han puesto el alma en cada detalle, transformando sueños en realidades, y manteniendo intacta nuestra esencia: cultura, innovación y música en directo, mezclando el talento local con propuestas llegadas de otros lugares.

Gracias a Marta y Marina por llevar las riendas de seguros y finanzas; a Rebeca, Sara, Ana y Noe por mantener viva la comunicación en redes y web; a Ana por el ingrato esfuerzo de la coordinación, agendas y por venir desde Cádiz a tirar cañas; a Álex por su apoyo en la organización y gestión de bandas.
A la producción técnica —auténticos animales— con Víctor a la cabeza; a Daniel y su equipo de Threemax, que logran que cada detalle suene perfecto; a Patton, con Carlos y Alberto como emisarios, que llegaron desde Madrid para montar un set de luces que tiñó de magia el escenario.
La Bandolera y La Melina, desde los fogones dieron sabor a la experiencia. Y, por supuesto, al Ayuntamiento de Camarzana de Tera y a la Asociación de Gigantes y Cabezudos, por su apoyo constante.
Un festival no se levanta solo con presupuesto y logística: se levanta con pasión, con esa fuerza invisible que une a personas diferentes alrededor de un sueño común. En los alrededores de la Villa Romana de Orpheus no solo se respiró cultura, música y emprendimiento: se vivió historia, comunidad y generosidad, con vecinos y visitantes que no solo asistieron, sino que incluso realizaron donaciones a nivel personal.
Gracias a Eduardo y la Asociación de Reproducción Romana, por recordarnos en la playa del Tera que la historia sigue viva. Gracias a las chicas de Arvine Danza por traernos su número y conectar con nuestras raices. Gracias a la banda Mocosa por hacer el concierto para los peques. Y, por supuesto, al pueblo de Camarzana, que abrió sus puertas y su corazón para hacer de este evento algo único.

Un enorme GRACIAS a todo el staff —una familia— gracias por estar siempre al pie del cañón: si uno cae, todos lo levantan; es un auténtico privilegio tenerles cerca. A todos los patrocinadores que confiaron en esta locura cuando era apenas un folio en blanco: Yoigo, Unlimited y Que Vivan los Pueblos, por su charla del viernes y su apoyo económico. A las fundaciones VivoFácil y Santa María la Real por creer en la idea. A las empresas locales que nos dieron apoyo económico y logístico Covirán, Tera Hostelería, Brisamar, Acedo Dental. A Romero Panizo que nos sacó de algún aprieto durante el evento. A Icarus y Digital55 que construyeron la plataforma de donaciones y han dado soporte de gestión y tecnológico durante estos meses. Gracias a IMAGEEN por aceptar un acuerdo “atípico” para poder tener su tecnología de realidad virtual en nuestra villa romana. Al Bar Madrid y al resto de patrocinadores por confiar en nosotros para hacer que el evento subiera de nivel en 2025.
Los mosaicos de nuestra villa romana no son solo piedras: son historias que se cuidan, igual que hemos querido cuidar esta experiencia. Como esas teselas y la playa fluvial del Tera, Camarzius también quedará como testimonio de lo que podemos lograr cuando nos unimos.

Hoy no es un adiós, sino un hasta pronto. La energía que hemos sentido nos acompañará hasta el próximo año. Volveremos a encontrarnos entre teselas y guitarras; entre romanos y tecnología; entre pasado y futuro… reforzando los lazos que nos unen y que sin duda nos hacen mejores personas.
“Este año, Camarzana de Tera ha vivido un festival con mayúsculas. La gente nos ha felicitado, tenemos un equipo increíble que ha hecho posible combinar patrimonio, historia, música y cultura. Juntos hemos convertido ideas en una experiencia inolvidable.”
Gracias a todos los que habéis formado parte de esto.
Nos vemos en 2026.